¿A dónde se fueron las Mingas?

A mis 53 años, el viento de los meses de septiembre en Vilcabamba a veces me trae susurros de otros tiempos. Recuerdo con claridad mi infancia en Guayaquil,  cuando la «minga» no era una palabra extraña, sino parte de la esencia comunitaria. Los vecinos se unían, compartían herramientas y el barrio se transformaba porque todos poníamos el hombro. Con el paso de los años, ese tejido social se fue deshilachando, volviéndonos islas de concreto en un mar de urgencias individuales.

Hoy, la tierra nos llama de nuevo con una voz urgente. Tras los incendios forestales que cicatrizaron nuestro valle hace dos años y ante la inminente llegada del fenómeno de El Niño, Vilcabamba se enfrenta a su propia vulnerabilidad.

En este contexto va tomando forma el Festival Planetario Vilcabamba 2026 que entre sus ejes principales tiene el compromiso de dejar un «Legado Comunitario»: una promesa de que nuestras manos tocarán la misma tierra que los de antes cuidaron, actuando antes de que el humo vuelva a nublar nuestro horizonte en el valle sagrado de Vilcabamba.

El Poder de Anticipar: Prevención sobre Reacción

Este movimiento camina a contracorriente de la modernidad, que suele reaccionar solo cuando el desastre es noticia. En Vilcabamba, hemos decidido que la verdadera sabiduría reside en preparar el camino mientras el cielo aún está despejado. Construir cortafuegos en tiempos de paz comunitaria es un acto de amor y respeto por la biorregión que nos sostiene.

Reconocer nuestra historia reciente nos obliga a entender que la emergencia se combate antes de la primera chispa. Esta es una labor de hormigas, de ciudadanos que comprenden que el territorio es su propio hogar.

Árbol reforestado en una de las montañas alrededor de Vilcabamba luego de los incendios de 2024

Uno de los árboles sembrados por iniciativa de «Germinación Colectiva» luego de los incendios del 2024

«Nuestro objetivo es priorizar la prevención sobre la reacción y construir una comunidad organizada que cuide activamente su hogar».

El Legado Comunitario y la reactivación de las mingas se manifiesta en el sudor compartido y el aprendizaje del territorio como espacio de vida.

Estas jornadas, coordinadas con el colectivo Germinación Colectiva, la Biorregión de Vilcabamba, la Asamblea Local de Participación Ciudadana de Vilcabamba, el Cuerpo de Bomberos, líderes de barrio y varias personas y organizaciones locales que se suman, son otro paso para sanar nuestra relación con el entorno. Las fechas en que se llevarán a cabo las mingas son:

  • Domingo 27 de Septiembre: Minga de construcción de cortafuegos en San Pedro.
  • Sábado 3 de Octubre: Minga de construcción de cortafuegos en Capamaco.


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  • El objetivo es movilizar entre 50 y 60 voluntarios por jornada; en un espacio donde a través del trabajo físico;  y del aprendizaje buscamos formar capas de blindaje en los puntos críticos del valle. Cada brazo suma!.

 

El objetivo: una red de 200 Guardianes

Para Carolina B. (una de las coordinadoras de la minga)  la visión trasciende estas dos fechas, buscando ser una semilla de una red activa de 200 guardianes que se mantendrá operativa todo el año. Este esfuerzo colectivo tendrá su momento cumbre el 8 de noviembre, durante el Festival, cuando se presente oficialmente este Legado ante la comunidad.

A partir de ese momento, la red sostendrá el pulso de la biorregión mediante:

  • Mantenimiento constante de las franjas cortafuegos.
  • Reforestación y restauración de áreas afectadas.
  • Acciones permanentes de vigilancia y cuidado del territorio.

Para asegurar que ningún voluntario se quede atrás, hemos tejido una alianza con las cooperativas de taxis de Vilcabamba. Contamos con un fondo específico para cubrir tarifas acordadas previamente, garantizando el transporte organizado y eficiente hacia los frentes de trabajo.

 

Y si se me dificulta subir a la montaña?

Por su parte, Riky C. comenta que al respecto, la protección del valle se convierte en un tejido donde cada fibra importa. Si tus manos no pueden sostener un machete, tu compromiso puede manifestarse de otras formas vitales:

  • La Voz que convoca: Repostea la información en tus redes. La comunicación es el motor que llama a la acción.
  • Gestión de Suministros: Acércate a restaurantes, tiendas y ferreterías locales para gestionar donaciones. Un rollo de manguera o un saco de naranjas son tan valiosos como una pala.
  • Logística Amiga: Habla con conductores conocidos para coordinar traslados adicionales.
  • Alianza de Difusión: Go2Vilcabamba se une oficialmente a este esfuerzo como aliado comunicacional, velando por la fuerza del mensaje.

 

Qué es necesario ahora?

Para que la labor de los voluntarios sea efectiva, requerimos herramientas de grado profesional. Es fundamental entender que estos equipos no son para un solo uso; formarán parte del equipo comunitario permanente, custodiado por la comunidad para futuras labores de prevención y regeneración.

Herramientas y Costos Necesarios:

  • Desbrozadoras profesionales: Buscamos la compra de 1 a 3 unidades de motoguadañas . Precios referenciales Husqvarna 545RX: aprox. 1,075 USD o Maruyama BCV5020: aprox. 1,059 USD.
  • Herramientas manuales: 20 palas, 20 machetes y 20 pares de guantes de alta resistencia.
  • Fondo de transporte: Estimamos entre 160 USD y 400 USD para movilización inicial.

Hidratación y Sustento: Para alimentar el espíritu de 60 voluntarios, necesitamos:

  • Agua potable y frutas frescas.
  • Chicha, la bebida sagrada que nos devuelve la raíz.
  • Una comida contundente para cerrar la jornada con gratitud.
Voluntarios en minga en Vilcabamba para protección de territorio

 ¿Cómo ayudar hoy? (Canales de Acción)

Si sientes que este llamado resuena en tí, aquí están los senderos para canalizar tu apoyo:

  • Puntos Físicos: Ánforas de donación en Juice Factory, La Baguette Panadería Francesa y Aqwa.
  • Aportes Digitales: PayPal al correo waltermoora@gmail.com.
  • Contacto Directo: Para unirte como voluntario o coordinar donaciones materiales, escribe al WhatsApp 09 397-4101.

El legado que estamos construyendo no es solo una franja de tierra limpia; es la recuperación y reafirmación de nuestra identidad como hijos de este valle. Al proteger San Pedro y Capamaco, estamos celebrando el territorio y demostrando que somos una comunidad capaz de escucharse antes de que el peligro toque a la puerta.